Mostrando las entradas con la etiqueta Lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lectura. Mostrar todas las entradas

08 febrero 2009

"LA DOBLE HÉLICE": comentario sobre el libro de J. D. Watson


SUSE DÍAZ PALOMARES (2º de Bachillerato)

El descubrimiento de la estructura del ADN se ve reflejado en este libro redactado por uno de los implicados en esta labor, James D. Watson. Además de éste, Francis Crick es otro de sus descubridores. Junto a Rosalind Franklin, especialista en cristalografía de rayos X , consiguen encontrar la “solución de la vida” (así llamada en el relato).

Watson, un bioquímico estadounidense interesado en virus bacteriófagos, al terminar su carrera decide hacer un doctorado. Para ello, le proporcionan una beca y éste se reunirá con más científicos en el lugar donde se le asigna esa beca. Se encuentra con diferentes científicos, especializados cada uno de ellos en distintos objetivos; investigación de fagos, mioglobina, hemoglobina, incluso en la estructura de las proteínas como lo estará él más adelante. Su investigación comienza con el virus del mosaico del tabaco pero no acabará su doctorado con esto. Interesado en la estructura de las proteínas, pide otra beca para ingresar en otra universidad. Se interesa por la estructura del ADN al igual que Francis Crick con el que comparte ese afán hasta llegar a la solución. El director de los laboratorios Cavendish en Cambridge no está de acuerdo con esa investigación, así que Watson decide hacerlo con el ARN para disimular, en cierto modo, y conseguir así averiguar esa incógnita ya que el ARN al igual que el ADN es un ácido nucleico.

A pesar de las dificultades ambos científicos colaboran en lo máximo posible para llegar a la solución buscada, la estructura tridimensional de la molécula del ADN. Con los conocimientos ya sabidos y los establecidos por otros biólogos, químicos y físicos intentan sacar sus propias conclusiones sobre el hecho que investigan. Se puede observar la tranquilidad con la que trabajan al principio y la enorme rapidez con la que actúan al saber y conocer mejor el tema. Además de ellos, Pauling, otro científico, investiga al tiempo la estructura de las proteínas y propone la hélice alfa. Con la posibilidad de que el ADN tenga una estructura semejante, juegan, intercambian información, investigan los posibles fallos y avanzan paso a paso... Pero no hubiese sido posible tal avance sin la ayuda de una cristalógrafa importante, Rosalind Franklin: sin sus grandes conocimioentos sobre fotografías con rayos X, no se demostrarían fallos o no se confirmarían hipótesis.

Este libro combina la ciencia y la vida de los científicos. No se limitan a lo teórico y tampoco a lo descubierto anteriormente o incluso a las hipótesis. Recurren al empirismo para afirmar con exactitud los datos recogidos. El tiempo libre les hace pensar y escuchar anécdotas que quizás resulten necesarias para su trabajo. Al acudir una idea a su cabeza, intentan llevarla a la práctica porque podría ser esencial y por otra parte, las hipótesis incorrectas se desechan y abren paso a otras muchas posibilidades.
Los padres del ADN, como se les conoce, ganaron el premio nobel en 1962. No estaba entre los premiados la cristalógrafaRosy”, que había fallecido poco antes. En todo momento la critican y no de una forma del todo honrada. Esto destaca mucho y nos llama la atención porque ahora, entrando en el siglo XXI, tanto el trabajo de un científico como el de una científica es valorado por igual.

El libro no nos informa detalladamente de cada referencia química o biológica sino que debemos tener unos conocimientos anteriores sobre el tema para llegar a entender mejor lo que nos intenta decir. Una persona cualquiera sabría hacer un resumen de lo dicho pero no lo suficientemente exacto. Es curioso conocer el tránsito del conocimiento de la estructura del ADN y llegar a considerarlo fundamental en la transmisión hereditaria de los genes. Ponernos en situación de científicos que no saben qué se pueden encontrar pero que no se limitan a lo conocido ¡es una actitud propia de verdaderos genios!

En la actualidad, sabemos que el ADN está formado por la unión de nucleótidos (monómeros) los cuales a su vez son compuestos por tres unidades: un monosacárido (pentosa), una base nitrogenada y uno o varios grupos fosfato. La base nitrogenada y los grupos fosfato están unidos a la pentosa. Ésta es siempre una aldopentosa y se llama desoxirribosa porque carece de un átomo de oxígeno. La base nitrogenada puede ser de dos tipos: púrica (Adenina o Guanina) o pirimidínica (Citosina o Timina pero no Uracilo).

La molécula de ADN lleva la información codificada para el desarrollo de las características y funciones de un ser vivo. En su estructura distinguimos varios niveles de complejidad:

  • Estructura primaria. Está formada por la secuencia de nucleótidos, diríamos que es “la cuerda de un collar con sus eslabones”.
  • Estructura secundaria, la doble hélice, descubierta por los protagonistas de este libro: la secuencia de polinucreótidos (estructura primaria) se dispone en el espacio en forma de espiral en torno a un eje imaginario. Las características aportadas por Watson y Crick son las que describen esta estructura.
  • Estructura terciaria: la estructura de la doble hélice se vuelve a plegar por ser cadenas largas y haber poco espacio y la regulación de la actividad del ADN depende del plegamiento que ésta posea.

Esto es lo que se sabe hasta ahora de la molécula del ADN pero… ¿quién nos asegura que no existen determinadas características no descubiertas todavía y que pueden ser la solución a muchas incógnitas?


19 octubre 2008

Sobre el uso de la lengua

En el diario El País ha aparecido hoy este reportaje acerca del empobrecimiento que está sufriendo nuestra lengua: Mucho título y pocas letras. Me parece una reflexión interesante, por lo que os invito a leerla y comentarla.

09 junio 2008

LECTURAS PARA EL VERANO




Finalizamos un curso más. Este año hemos tenido muy abandonado este blog, lo sabemos. Pero es nuestra intención darle "más vida" próximamente. De momento nos vamos a despedir con un buen deseo y un consejo: que aprovechéis el verano "a tope" (agua, sol, playa, montaña, viajes, amor para todos y para todas) y que no falte en vuestro ocio uno o varios libros. Aquí os dejamos una selección de libros recomendados por el Equipo del Plan de Lectura, con todo nuestro cariño y nuestros mejores augurios.



Read this document on Scribd: Tríptico Lectura Verano2008

10 mayo 2007

300

JOSÉ JUAN LÓPEZ CABEZUELO





Hace unos días terminé de trabajar con mis alumnos de 1º de ESO el tema de Grecia. Un tiempo de la historia del que “saben” algunas cosas (los conocimientos previos, que decimos los pedagogos), más de las que se creen. Les “suena” lo de las olimpíadas, la mitología, los dioses, algunos héroes, lo de Troya (sobre todo por alguna serie de dibujos animados o por películas), el teorema de Pitágoras... los más “enterados” citan la filosofía (Platón y esos); los que han iniciado ya la “revolución hormonal” preguntan por las costumbres sexuales licenciosas de los griegos, se interesan directamente por la homosexualidad de Alejandro Magno o por qué esculpían esos hermosos cuerpos tan desnudos, que siempre dan para hacer algún chiste verde. Suelo insistirles en que sobre todas esas cosas, que son importantes, está el que nos enseñaran a pensar, a razonar, a buscar explicaciones, a la medida del hombre, a todo lo que nos rodea y a nuestra propia existencia. Algunos creo que me entienden.

Este año, el estudio del tema ha coincidido con la exhibición en los cines de la película “300”, que algunos habían visto, lo que ha venido bien para aclarar que las Guerras Médicas no fueron un conflicto hospitalario. En algún momento estuve tentado de utilizar en clase el poema de Cavafis que viene a continuación. Me faltó valentía: el temor a confundir más que aclarar, a irme por “los cerros de Úbeda”, a salirme del programa...Y me arrepiento. Seguro que, más pronto que tarde, habrían entendido el significado último de la gesta de Leónidas, descubierto que antes o después ellos también tendrán sus Termópilas y que será el momento de demostrar que han aprendido a ser hombres y mujeres.

TERMÓPILAS

Honor a quienes en su vida se han marcado

el defender unas Termópilas.

Sin apartarse nunca del deber;

en todas sus acciones justos y equilibrados,

y, sin embargo, con pena, y con entrañas.

Si ricos, generosos; y aun en lo poco

generosos, si pobres; prestos

a socorrer en tanto pueden;

siempre con la verdad a flor de labios,

sin odiar sin embargo a los que mienten.

Y aun mayor honor les es debido

cuando prevén –y muchos lo prevén-

que surgirá por último un Efialtes

y los persas terminarán pasando

C.P. Cavafis

Que os aproveche.

* * *



Nota: abusando del espíritu magisterial, para los que no sepan quien es el tal Efialtes, me permito “pegar” sus datos biográficos copiados de la Wiquipedia:

Efialtes de Tesalia (en griego Εφιάλτης) era el hijo de Euridemo de Malis. Traicionó al rey espartano Leónidas en 480 ad C, ayudando al rey persa Jerjes I a encontrar otra ruta alternativa al paso de Termópilas. Esto permitió a los persas derrotar al pequeño bando de defensores espartanos, del cuál solo sobrevivieron dos. Efialtes esperaba ser recompensado por los persas, pero terminó por no obtener nada cuando éstos fueron derrotados en la Batalla de Salamina. Efialtes huyó entonces a Tesalia, con una recompensa pendiendo sobre su cabeza. Según Herodoto, fue muerto aparentemente por otro motivo por Atenades de Traquia, sobre el 479 adC.


27 abril 2007

Concurso Álbum de personajes


Para conmemorar el Día del Libro, la Junta de Comunidades a través de su red de Bibliotecas Públicas ha organizado una vez más el apasionante concurso Álbum de Personajes. Consiste en deducir a través de fragmentos de obras literarias quiénes son los 33 personajes ocultos y en qué obra aparecen. Se puede participar en solitario o en grupo, y los premios son viajes por diferentes rutas literarias; además se sorteará uno a la biblioteca de Alejandría entre todos los participantes. Hay dos categorías, de 9 a 14 años y adulto. Como se indica en las bases, este es un juego para disfrutar con los libros; leer, releer, hojear títulos en la biblioteca, intercambiar pistas con otros lectores y recordar lecturas. El álbum se puede enviar hasta el 15 de septiembre.

Herminio Rodenas Rosa, de 2º de Bachillerato D, está interesado en formar un grupo para completar este álbum de personajes. Animáos a participar, y si queréis contactar con él podéis hacerlo bien personalmente, bien a través de este blog.

Puedes obtener una copia del álbum en este enlace: Álbum de fragmentos

17 abril 2007

BOOKCROSSING EN LA UNI

Equipo del Plan de Lectura

Para algunos quizás resulte conocido ya el término “Bookcrossing”. Es una iniciativa cultural, nacida en Estados Unidos en abril de 2001, con el objetivo de convertir el mundo en una gran biblioteca de intercambio de libros que, o bien pueden “perderse” deliberadamente, o bien se intercambian directamente. Si algún día te encuentras un libro, aparentemente olvidado, sobre un banco, en la mesa de un bar…, es posible que se trate de un libro “abandonado” allí con la intención de que lo leas y luego lo “liberes” para que otra persona lo encuentre, lo lea… y el libro siga viajando.

Este movimiento cuenta con una página oficial en inglés y versiones en otros idiomas. Se calcula que más de 400.000 personas en todo el mundo han participado ya de esta experiencia, que llegó a España en 2003.

¿Cómo funciona el Bookcrossing? En la web oficial de este movimiento en España (http://www.bookcrossing-spain.com/) encontraréis toda la información sobre el mismo: cómo registrarse y obtener un código para cada libro que se libere, Zonas Oficiales en ciudades españolas, eventos, artículos, foros… Como ponen de manifiesto en la página, este fenómeno “es mucho más que una manera de intercambiar libros; es, ante todo, un grupo de personas que comparten un interés común: la lectura”.

Y haciéndonos eco de esta iniciativa, también el Equipo del Plan de Lectura del IES “Universidad Laboral” ha decidido, dentro de las actividades del curso 2006/ 2007, poner en marcha la experiencia de “liberar” cinco libros de la Biblioteca coincidiendo con el “Día del Libro”, 23 de abril.

En las lecturas seleccionadas encontraremos los temas que más atraen a los lectores: aventura, terror o humor. Y en la elección de títulos hemos tenido también en cuenta la edad de los alumnos del Centro: desde el Primer Ciclo de Secundaria hasta los Bachilleratos y Ciclos Formativos. Aunque esto no significa que haya que diferenciar entre libros para “pequeños” o “mayores”: un adulto puede disfrutar con un buen libro para jóvenes y viceversa; como siempre, cada lector hará su propia lectura.

Libros libres

Los cinco ejemplares que vamos a poner en circulación llevan en su exterior la pegatina Libro libre, léeme” y en su interior se han puesto las instrucciones pertinentes para que todo aquel que quiera participar en este “juego” colabore en el seguimiento de la lectura de los libros dejando un comentario en este Blog.


* El Libro de la selva, de Rudyard Kipling, ilustrado por Christian Brouti, Ediciones SM, Clásicos Universales, Madrid, 2000: La narración de Kippling que cuenta la historia de un muchacho llamado Mowgli, criado en la selva por lobos, viene acompañada en esta edición por fotografías, mapas y textos explicativos que devuelven al Libro de la selva su valor de reportaje.

(Foto de "Tomato" en www.flickr.com)


* La leyenda de Sleepy Hollow, de Washington Irving, ilustrado por Arthur Rackhan, Alba Editorial, Barcelona, 2000:

En el pueblo de Sleepy Hollow se cuentan extrañas historias acerca de un jinete sin cabeza. Todo un clásico dentro de la literatura fantástica. (Foto de "knirpsenwiese" en www.flickr.com)


* Los mejores relatos de Roald Dahl, Alfaguara, Serie Roja, Barcelona, 2005: Autor de reconocido prestigio como escritor de libros para niños (Charlie y la fábrica de chocolate, Las brujas…), ha publicado también excelentes relatos para adultos. Esta antología muestra una selección de los mismos destinada al público juvenil. En ellos encontraremos humor, ironía, terror… (Foto de "Lizette" en www.flickr.com)


* El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon, Salamandra, Barcelona, 2006: La muerte del perro de su vecina llevará a Christopher a imitar a su admirado Sherlock Holmes, sin embargo, sus métodos deductivos son muy peculiares. Es un libro original y muy divertido que no deja indiferente a nadie. (Foto de "Eleonora" en www.flickr.com)

* Cien años de soledad (Edición Conmemorativa de la RAE), de Gabriel García Márquez, Alfaguara, Barcelona, 2007. La historia de la familia Buendía a lo largo de seis generaciones en el imaginario Macondo no podía faltar en este año en que se cumplen 40 de su publicación. Esta edición revisada por el propio autor se ha presentado en el IV Congreso Internacional de la Lengua Española. (Foto de "Roarsthelion" en www.flickr.com)

……………………………..

“desea que el camino sea largo,

colmado de aventuras, de experiencias colmado…”




13 abril 2007

SOBRE LA DIGNIDAD

ANTONIO SEGOVIA

Son las 8:30 de la mañana y falta la profesora de Inglés. Estoy de guardia y entro en la clase de 4º de ESO: los púberes alborotan ya, a pesar de lo temprano de la jornada, de la inclemencia atmosférica que presagia agua y más agua, de la inminencia del examen de Historia (en la clase siguiente)... Paso lista, Abellán, Atienzar... Córcoles...Flores, Fuentes... Soria, Vizcaíno. Creo que es la primera vez en todo el curso que tengo que hacer guardia en el aula, hemos tenido suerte...
-Profesor, ¿podemos jugar a las cartas? -me pregunta José Vicente.
-No es el sitio adecuado y, en mi opinión, tampoco el momento...
No se me ocurre una actividad alternativa que ofrecerles, así que los invito a que repasen, que hagan ejercicios, que lean... Y hago la vista gorda cuando juegan a las cartas en un rincón de la clase.
En el panel de corcho (pintarrajeado, rotas las esquinas inferiores, quemado por el centro), hay un cuadernillo de unos seis o siete folios grapados, sujeto con una chincheta oxidada. En el centro de la portada hay un rectángulo casi negro: es la fotocopia, con exceso de tóner, de la carátula del libro del que se ha extraído el texto del cuadernillo.

"Fueron las incomodidades, los golpes, el frío, la sed, lo que nos mantuvo a flote sobre una desesperación sin fondo, durante el viaje y después. No el deseo de vivir, ni una resignación consciente: porque son pocos los hombres capaces de ello y nosotros no éramos sino una muestra de la humanidad más común."

Elisa se ha recostado sobre el regazo de Verónica mientras ésta mira por la ventana, ensimismada, hipnotizada o tal vez aturdida por el estruendo que vuela desde su lector de mp3 y se clava en sus tímpanos -y en los míos-.
-¿Qué estás escuchando, Vero?-le pregunto con afán rescatador.
-¡Tía!- la despierta Marcos- ¡Que te están hablando!
-¿Qué?¿Qué pasa?- se quita los auriculares y me mira.
-Nada... Preguntaba que qué música escuchas...
-Es hip-hop. A usted no le gusta, profesor...- su respuesta es categórica y no admite discusión; ella lo sabe y por eso regresa a su ensimismamiento.

Del mismo modo que nuestra hambre no es la sensación de quien ha perdido una comida, así nuestro modo de tener frío exigiría un nombre particular. Decimos «hambre», decimos «cansancio», «miedo» y «dolor», decimos «invierno», y son otras cosas. Son palabras libres, creadas y empleadas por hombres libres que vivían, gozando y sufriendo, en sus casas. Si el Lager hubiese durado más, un nuevo lenguaje áspero habría nacido; y se siente necesidad de él para explicar lo que es trabajar todo el día al viento, bajo cero, no llevando encima más que la camisa, los calzoncillos, la chaqueta y unos calzones de tela, y, en el cuerpo, debilidad y hambre y conciencia del fin que se acerca.

-¿Alguien sabe qué es este cuadernillo que había en el panel?- pregunto mientras lo muestro en alto.
Jessica es la única que lo mira, como si se tratase de una piedra vulgar rescatada de un barrizal hediondo.
-Es una cosa que nos ha puesto ahí la de Ética, pa que lo lea el que quiera.
-Y, ¿alguien lo ha leído?
Álvaro responde:
-Yo empecé a leerlo, pero aun no lo he acabado.
Intento aclarar a esos molinos de viento quien fue Primo Levi y de qué trataba el texto (extraído de su famoso libro "Si esto un hombre").
-Primo Levi era un joven químico italiano que, durante la Segunda Guerra Mundial vivió en Auschwtiz, en el tristemente célebre campo de concentración nazi...


"Podríamos preguntarnos por qué no se rebelaban los prisioneros no bien bajaban del tren, que esperaban horas (¡a veces días!) antes de entrar a las cámaras de gas.
Además de todo lo que he dicho, debo agregar que los alemanes habían perfeccionado, en esta empresa de muerte colectiva, una estrategia diabólicamente astuta y versátil. En la mayor parte de los casos, los recién llegados no sabían qué se les tenía preparado: se los recibía con fría eficiencia pero sin brutalidad, se los invitaba a desnudarse «para la ducha», a veces se les entregaba una toalla y jabón, y se les prometía un café para después del baño. Las cámaras de gas, en efecto, estaban camufladas como salas de duchas, con tuberías, grifos, vestuarios, perchas, bancos, etcétera. Cuando por el contrario un prisionero daba la menor muestra de saber o sospechar su destino inminente, la SS y sus colaboradores actuaban por sorpresa, intervenían con extremada brutalidad, gritando, amenazando, pateando, disparando y azuzando -contra esa gente perpleja y desesperada, marinada por cinco o diez días de viajes en vagones sellados-."

-Su obra es una crónica de la degradación humana y, por eso mismo, una denuncia de la atrocidad que se vivió en aquellos días y una advertencia para que no se repita.
Creo que no me han oído: al menos sé que no me han escuchado.
-¡Bueno, a ver!- llamo en voz alta su atención- ¡Escuchadme un momento, leche!
Invocar con contundencia a la secreción mamaria suele surtir efecto: por fin dejan sus tareas lúdicas y sus conversaciones trascendentales y dirigen sus miradas a esa especie de insecto atroz que les habla desde el mundo inhóspito que rodea a la pizarra.
-Para que vosotros seáis personas, revestidas de toda la dignidad y el respeto que se merecen, para que gocéis de la libertad que tenéis y podáis manifestar vuestra personalidad con las actividades más simples -como jugar a las cartas, escuchar música o charlar con vuestros amigos-, y con las más sublimes -como expresar una opinión en voz alta y defenderla con vuestros actos-, personas como Primo Levi han sufrido, han sido degradadas como seres humanos, han sido desposeídas del orgullo de ser seres racionales... Incluso perdieron la capacidad de razonar, que es la esencia de la humanidad... Creo que les debemos, como mínimo, la atención al eco de sus palabras.

Es hombre quien mata, es hombre quien comete o sufre injusticias; no es hombre quien, perdido todo recato, comparte la cama con un cadáver. Quien ha esperado que su vecino terminase de morir para quitarle un cuarto de pan, está, aunque sin culpa suya, más lejos del hombre pensante que el más zafio pigmeo y el sádico más atroz.

Digo "el eco de sus palabras" blandiendo en alto el cuadernillo. Después lo vuelvo a clavar en su sitio.

Sé que me he puesto un poco melodramático, pero creo que ha causado el efecto deseado: cuando suena el timbre y me voy del aula, fingidamente enfadado, compruebo que el cuadernillo ya no está en el tablón de corcho.

06 marzo 2007

FELICIDADES, GABO

Hoy, día 6 de febrero, cumple 80 años Gabriel García Márquez. Desde El Blog de la Uni, le enviamos muchas felicidades y le deseamos que nos acompañe durante cien años (por lo menos).


Como homenaje, aquí dejamos uno de sus maravillosos cuentos, llenos de imágenes sugerentes, imbuído de esa realidad mágica que él inventó. ¡Felicidades, maestro!

El Último Viaje del Buque Fantasma
Gabriel García Márquez

Ahora van a ver quién soy yo, se dijo, con su nuevo vozarrón de hombre, muchos años después de que viera por primera vez el trasatlántico inmenso, sin luces v sin ruidos, que una noche pasó frente al pueblo como un gran palacio deshabitado, más largo que todo el pueblo y mucho más alto que la torre de su iglesia, y siguió navegando en tinieblas hacia la ciudad colonial fortificada contra los bucaneros al otro lado de la bahía, con su antiguo puerto negrero y el faro giratorio cuyas lúgubres aspas de luz, cada quince segundos, transfiguraban el pueblo en un campamento lunar de casas fosforescentes y calles de desiertos volcánicos, y aunque él era entonces un niño sin vozarrón de hombre pero con permiso de su madre para escuchar hasta muy tarde en la playa las arpas nocturnas del viento, aún podía recordar como si lo estuviera viendo que el transatlántico desaparecía cuando la luz del faro le daba en el flanco y volvía a aparecer cuando la luz acababa de pasar, de modo que era un buque intermitente que iba apareciendo y desapareciendo hacia la entrada de la bahía, buscando con tanteos de sonámbulo las boyas que señalaban el canal del puerto, hasta que algo debió fallar en sus agujas de orientación, porque derivó hacia los escollos, tropezó, saltó en pedazos y se hundió sin un solo ruido, aunque semejante encontronazo con los arrecifes era para producir un fragor de hierros y una explosión de máquinas que helaran de pavor a los dragones más dormidos en la selva prehistórica que empezaba en las últimas calles de la ciudad y terminaba en el otro lado del mundo, así que él mismo creyó que era un sueño, sobre todo al día siguiente, cuando vio el acuario radiante de la bahía, el desorden de colores de las barracas de los negros en las colinas del puerto, las goletas de los contrabandistas de las Guayanas recibiendo su cargamento de loros inocentes con el buche lleno de diamantes, pensó, me dormí contando las estrellas y soñé con ese barco enorme, claro, quedó tan convencido que no se lo contó a nadie ni volvió a acordarse de la visión hasta la misma noche del marzo siguiente, cuando andaba buscando celajes de delfines en el mar y lo que encontró fue el trasatlántico ilusorio, sombrío, intermitente, con el mismo destino equivocado de la primera vez, sólo que él estaba entonces tan seguro de estar despierto que corrió a contárselo a su madre, y ella pasó tres semanas gimiendo de desilusión, porque se te está pudriendo el seso de tanto andar al revés, durmiendo de día y aventurando de noche como la gente de mala vida, y como tuvo que ir a la ciudad por esos días en busca de algo cómodo en que sentarse a pensar en el marido muerto, pues a su mecedor se le habían gastado las balanzas en once años de viudez, aprovechó la ocasión para pedirle al hombre del bote que se fuera por los arrecifes de modo que el hijo pudiera ver lo que en efecto vio en la vidriera del mar, los amores de las mantarayas en primaveras de esponjas, los pargos rosados y las corvinas azules zambulléndose en los pozos de aguas más tiernas que había dentro de las aguas, y hasta las cabelleras errantes de los ahogados de algún naufragio colonial, pero ni rastros de trasatlánticos hundidos ni qué niño muerto, y sin embargo, él siguió tan emperrado que su madre prometió acompañarlo en la vigilia del marzo próximo, seguro, sin saber que ya lo único seguro que había en su porvenir era una poltrona de los tiempos de Francis Drake que compró en un remate de turcos, en la cual se sentó a descansar aquella misma noche, suspirando, mi pobre Holofernes, si vieras lo bien que se piensa en ti sobre estos forros de terciopelo y con estos brocados de catafalco de reina, pero mientras más evocaba al marido muerto más le borboritaba y se le volvía de chocolate la sangre en el corazón, como si en vez de estar sentada estuviera corriendo, empapada de escalofríos y con la respiración llena de tierra, hasta que él volvió en la madrugada y la encontró muerta en la poltrona, todavía caliente pero ya medio podrida como los picados de culebra, lo mismo que les ocurrió después a otras cuatro señoras, antes de que tiraran en el mar la poltrona asesina, muy lejos, donde no le hicieran mal a nadie, pues la habían usado tanto a través de los siglos que se le había gastado la facultad de producir descanso, de modo que él tuvo que acostumbrarse a su miserable rutina de huérfano, señalado por todos como el hijo de la viuda que llevó al pueblo el trono de la desgracia, viviendo no tanto de la caridad pública como del pescado que se robaba en los botes, mientras la voz se le iba volviendo de bramante y sin acordarse más de sus visiones de antaño hasta otra noche de marzo en que miró por casualidad hacia el mar, y de pronto, madre mía, ahí está, la descomunal ballena de amianto, la bestia berraca, vengan a verlo, gritaba enloquecido, vengan a verlo, promoviendo tal alboroto de ladridos de perros y pánicos de mujer, que hasta los hombres más viejos se acordaron de los espantos de sus bisabuelos y se metieron debajo de la cama creyendo que había vuelto William Dampier, pero los que se echaron a la calle no se tomaron el trabajo de ver el aparato inverosímil que en aquel instante volvía a perder el oriente y se desbarataba en el desastre anual, sino que lo contramataron a golpes y lo dejaron tan mal torcido que entonces fue cuando él se dijo, babeando de rabia, ahora van a ver quién soy yo, pero se cuidó de no compartir con nadie su determinación sino que pasó el año entero con la idea fija, ahora van a ver quién soy yo, esperando que fuera otra vez la víspera de las apariciones para hacer lo que hizo, ya está, se robó un bote, atravesó la bahía y pasó la tarde esperando su hora grande en los vericuetos del puerto negrero, entre la salsamuera humana del Caribe, pero tan absorto en su aventura que no se detuvo como siempre frente a las tiendas de los hindúes a ver los mandarines de marfil tallados en el colmillo entero del elefante, ni se burló de los negros holandeses en sus velocípedos ortopédicos, ni se asustó como otras veces con los malayos de piel de cobra que le habían dado la vuelta al mundo cautivados por la quimera de una fonda secreta donde vendían filetes de brasileras al carbón, porque no se dio cuenta de nada mientras la noche no se le vino encima con todo el peso de las estrellas y la selva exhaló una fragancia dulce de gardenias y salamandras podridas, y ya estaba él remando en el bote robado hacia la entrada de la bahía, con la lámpara apagada para no alborotar a los policías del resguardo, idealizado cada quince segundos por el aletazo verde del faro y otra vez vuelto humano por la oscuridad, sabiendo que andaba cerca de las boyas que señalaban el canal del puerto no sólo porque viera cada vez más intenso su fulgor opresivo sino porque la respiración del agua se iba volviendo triste, y así remaba tan ensimismado que no supo de dónde le llegó de pronto un pavoroso aliento de tiburón ni por qué la noche se hizo densa como si las estrellas se hubieran muerto de repente, y era que el trasatlántico estaba allí con todo su tamaño inconcebible, madre, más grande que cualquier otra cosa grande en el mundo y más oscuro que cualquier otra cosa oscura de la tierra o del agua, trescientas mil toneladas de olor de tiburón pasando tan cerca del bote que él podía ver las costuras del precipicio de acero, sin una sola luz en los infinitos Ojos de buey, sin un suspiro en las máquinas, sin un alma, y llevando consigo su propio ámbito de silencio, su propio cielo vacío, su propio aire muerto, su tiempo parado, su mar errante en el que flotaba un mundo entero de animales ahogados, y de pronto todo aquello desapareció con el lamparazo del faro y por un instante volvió a ser el Caribe diáfano, la noche de marzo, el aire cotidiano de los pelícanos, de modo que él se quedó solo entre las boyas, sin saber qué hacer, preguntándose asombrado si de veras no estaría soñando despierto, no sólo ahora sino también las otras veces, pero apenas acababa de preguntárselo cuando un soplo de misterio fue apagando las boyas desde la primera hasta la última, así que cuando pasó la claridad del faro el trasatlántico volvió a aparecer v ya tenía las brújulas extraviadas, acaso sin saber siquiera en qué lugar de la mar océana se encontraba, buscando a tientas el canal invisible pero en realidad derivando hacia los escollos, hasta que él tuvo la revelación abrumadora de que aquel percance de las boyas era la última clave del encantamiento, v encendió la lámpara del bote, una mínima lucecita roja que no tenía por qué alarmar a nadie en los minaretes del resguardo, pero que debió ser para el piloto como un sol oriental, porque gracias a ella el trasatlántico corrigió su horizonte y entró por la puerta grande del canal en una maniobra de resurrección feliz, y entonces todas sus luces se encendieron al mismo tiempo, las calderas volvieron a resollar, se prendieron las estrellas en su cielo y los cadáveres de los animales se fueron al fondo, y había un estrépito de platos y una fragancia de salsa de laurel en las cocinas, y se oía el bombardino de la orquesta en las cubiertas de luna y el tumtum de las arterias de los enamorados de altamar en la penumbra de los camarotes, pero él llevaba todavía tanta rabia atrasada que no se dejó aturdir por la emoción ni amedrentar por el prodigio, sino que se dijo con más decisión que nunca que ahora van a ver quién soy yo, carajo, ahora lo van a ver, y en vez de hacerse a un lado para que no lo embistiera aquella máquina colosal empezó a remar delante de ella, porque ahora sí van a saber quién soy yo, v siguió orientando el buque con la lámpara hasta que estuvo tan seguro de su obediencia que lo obligó a descorregir de nuevo el rumbo de los muelles, lo sacó del canal invisible y se lo llevó de cabestro como si fuera un cordero de mar hacia las luces del pueblo dormido, un barco vivo e invulnerable a los haces del faro que ahora no lo invisibilizaban sino que lo volvían de aluminio cada quince segundos, y allá empezaban a definirse las cruces de la iglesia, la miseria de las casas, la Ilusión, y todavía el trasatlántico iba detrás de él, siguiéndolo con todo lo que llevaba dentro su capitán dormido del lado del corazón, los toros de lidia en la nieve de sus despensas, el enfermo solitario en su hospital, el agua huérfana de sus cisternas, el piloto irredento que debió confundir los farallones con los muelles porque en aquel instante reventó el bramido descomunal de la sirena, una vez, y él quedó ensopado por el aguacero de vapor que le cayó encima, otra vez, y el bote ajeno estuvo a punto de zozobrar, y otra vez, pero ya era demasiado tarde, porque ahí estaban los caracoles de la orilla, las piedras de la calle, las puertas de los incrédulos, el pueblo entero iluminado por las mismas luces del trasatlántico despavorido, v él apenas tuvo tiempo de apartarse para darle paso al cataclismo, gritando en medio de la conmoción, ahí lo tienen, cabrones, un segundo antes de que el tremendo casco de acero descuartizara la tierra y se oyera el estropicio nítido de las noventa mil quinientas copas de champaña que se rompieron una tras otra desde la proa hasta la popa, v entonces se hizo la luz, y ya no fue más la madrugada de marzo sino el medio día de un miércoles radiante, y él pudo darse el gusto de ver a los incrédulos contemplando con la boca abierta el trasatlántico más grande de este mundo y del otro encallado frente a la iglesia, más blanco que todo, veinte veces más alto que la torre y como noventa y siete veces más largo que el pueblo, con el nombre grabado en letras de hierro, balalcsillag, y todavía chorreando por sus flancos las aguas antiguas y lánguidas de los mares de la muerte.


12 febrero 2007

I CONCURSO DE MARCAPÁGINAS IES "UNIVERSIDAD LABORAL"



BASES

1.- Podrá tomar parte en el concurso cualquier alumno de este centro matriculado en el curso 2006-2007.


2.- Se entregará el diseño de un marcapáginas con una medida aproximada de 5x20 cms. en forma vertical y realizado en cartulina o papel “guarro”. El tema será libre. Deberá llevar el nombre del instituto y un lema referente a la lectura: “Atrévete a leer”, “Vive leyendo”, "Despierta la imaginación con la lectura”, etc.


3.- Los trabajos deben llevar escrito por detrás el nombre del alumno, curso y grupo.

4.- Los originales serán entregados a los profesores de Lengua o Plástica.

5.- El plazo de presentación podrá realizarse hasta el día 23 de febrero de 2007.

6.- Los trabajos presentados estarán expuestos en los tablones del pasillo de las cuatro esquinas.

7.- El jurado estará formado por los profesores de Plástica, los profesores del Plan de Lectura y un representante de la AMPA.


8.- Se establecen dos categorías:

A) Alumnos de 1º, 2º y 3º de ESO

B) Resto de alumnos

Para cada categoría habrá tres premios de 30, 20 y 15 euros y diploma de participación.

9.- Se imprimirá al menos uno de los marcapáginas premiados y se repartirán ejemplares coincidiendo con las actividades del Plan de Animación a la Lectura en torno al Día del Libro, 23 de abril de 2007.

¡Ánimo! ¡Esperamos vuestros trabajos!