22 enero 2010

SOBRE EL TERREMOTO DE HAITÍ

Pasan los días, las semanas, y la noticia se diluye entre otras que nos hablan de mujeres asesinadas por sus maridos, del poderoso presidente negro de un país poderoso que quiere iniciar una cruzada contra el poderoso sistema bancario, de unas pelotitas que vienen y van a un lado y otro de una red en un torneo llamado Open de Australia, de un almacen de residuos nucleares que va a traer trabajo, prosperidad y miedo a un pueblo de Guadalajara...
Pero cerrad los ojos, aislaros en una habitación oscura y escuchad... Bajo el rumor de la actualidad hay desesperados gritos y llantos, hay hambre y miedo y desesperación y dolor. Hay disparos, mafias, señores miserables que de la miseria hacen su negocio. Hay volutarios que regalan su tiempo, su esfuerzo y su corazón a cambio de un simple esbozo de sonrisa. Huele a podredumbre, a mierda, a muerte...
La sombra querida y amable de un árbol se añora como nunca donde ahora sólo hay un agujero, un montón de escombros, un amasijo de hierros...

Ya puedes abrir los ojos, levantar las persianas... Y no olvidar lo que has visto, oído, olido...

El "euro solidario" de nuestros alumnos lleva, más allá del valor del dinero, el lamento silencioso de los chicos y chicas, la rabia y la impotencia frente a la tragedia repetida... Quién sabe cuántos nuevos voluntarios frente a cuántas futuras catástrofes saldrán de estas aulas que hoy contienen el llanto reprimido...
Quizás ayude a la concienciación el acercarnos, siquiera sea virtualmente, al corazón del seísmo para ver el paisaje desolado que ha dejado. (Pincha en la imagen)